
¿Por qué los tubos de cuarzo de calentamiento rápido son efectivos para la desinfección?
Cuando se construye un armario de desinfección, hay que actuar rápidamente. Es necesario aplicar calor a los patógenos lo suficientemente rápido como para eliminarlos, pero no tan lentamente como para dañar los mismos materiales que se intentan limpiar.
Aquí es donde entran en juego los tubos de cuarzo de alta pureza. Lo interesante es que el cuarzo permite que la radiación infrarroja de onda corta pase a través de él sin ser absorbida. En lugar de perder tiempo calentando el aire dentro del armario, el calor llega al objetivo casi de inmediato.
El secreto de esa velocidad
Si la fuente de calor es lenta, se producen fallos o zonas irregulares donde las superficies no quedan esterilizadas. Es frustrante.
Pero cuando se combina un filamento de tungsteno dentro de un tubo de cuarzo con un controlador PID, la respuesta es casi instantánea. El tubo tiene una masa térmica muy baja; no retiene el calor como lo haría un ladrillo. Simplemente transfiere el calor y luego lo libera. Así, ya no habrá fluctuaciones extremas de temperatura que dañen los materiales.
Manejando las tensiones
Usamos cuarzo fusionado porque es increíblemente resistente cuando está caliente. Se puede pasar de la temperatura ambiente a 600°C sin que el vidrio se rompa.
Si está eligiendo estos tubos para un uso comercial, preste atención al espesor de las paredes. La ventaja de paredes más delgadas es que transmiten el calor más rápido, pero también son más frágiles. Si el armario va a ser manipulado o vibrar durante su uso, será mejor usar tubos con paredes más gruesas.
Potencia, calor y el problema del “desgaste”
Los tubos de alta potencia son eficaces, pero ejercen mucha presión sobre el sistema de alimentación eléctrica. Además, si se coloca demasiada potencia en un espacio reducido, la carcasa exterior del armario comenzará a absorber ese calor. Habrá que tener cuidado con los ventiladores de refrigeración y el aislamiento, de lo contrario, los interruptores de seguridad se activarán constantemente.
Y recuerde: el tubo es solo la mitad de la solución. La verdadera precisión proviene del circuito de control.
Siempre recomiendo colocar un termopar tipo K lo más cerca posible del elemento calefactor. De esta manera, se puede mantener la temperatura dentro de un rango de ±1°C. Es la única forma de evitar ese problema del “desgaste” que ocurre en esos sistemas económicos y sin regulación adecuada.