
En una cocina comercial muy activa, el horno determina el ritmo de trabajo. Si la temperatura no sube lo suficientemente rápido, se pierde tiempo esperando a que el horno se caliente, además hay que lidiar con zonas calientes y frías, y mantener una temperatura constante durante todo el proceso de cocción. El calentador por infrarrojos de fibra de carbono cambia eso.
Lo importante detrás de escena
Los elementos de infrarrojos de fibra de carbono responden rápidamente, alcanzando la temperatura deseada en minutos, en lugar de en decenas de minutos. Se logra una recuperación más rápida después de abrir la puerta del horno, y la cámara de cocción mantiene una temperatura constante. El control de temperatura es preciso: una estabilidad de ±3°C en toda la cámara, lo que asegura que cada bandeja quede igualmente cocinada.
El amplio espectro de infrarrojos permite que el calor llegue eficazmente a la masa, lo que permite obtener una corteza de color uniforme y una caramelización controlada, sin que los bordes se quemen. También se nota la eficiencia en el consumo de energía: menos energía se utiliza por ciclo de cocción, y menos calor desperdiciado en la cocina.
Por qué es adecuado para el flujo de trabajo
Ya sea que utilice un horno de tipo “deck”, un horno rotativo o un horno de convección, los calentadores por infrarrojos de fibra de carbono se adaptan perfectamente a su forma de trabajar. El tiempo de precalentamiento disminuye, los ciclos de cocción se acortan, y la temperatura permanece constante incluso cuando se abren las puertas del horno. Eso significa que se pueden hornear más platos al mismo tiempo, y menos platos mal cocidos o sobrecochinados.
El calor se distribuye de manera uniforme en toda la cámara de cocción, lo que ayuda a que la corteza se forme adecuadamente. Dado que la respuesta es rápida, no es necesario compensar con ajustes excesivos en el termostato. La calidad de los productos se mantiene constante, turno tras turno.
Qué es necesario hacer bien
La instalación requiere que la voltaje, la fase y las conexiones de los terminales coincidan con las especificaciones del horno. También es importante respetar los espacios necesarios entre los elementos del horno, para evitar que se formen zonas calientes.
Los calentadores por infrarrojos de fibra de carbono funcionan mejor en entornos limpios y secos. Si se utilizan en entornos con mucho aceite, es necesario proteger los elementos y seguir un programa de limpieza adecuado para mantener la eficiencia del calentador.
Es necesario utilizar el equipo de montaje adecuado y contratar a un técnico cualificado para alinear el calentador y verificar el funcionamiento del horno. Es la forma más segura de integrar el calentador y asegurar que funcione como está previsto.