
Hacer que los calentadores infrarrojos duren más tiempo en talleres con techos altos
Seamos honestos: las fábricas con techos altos son un verdadero desafío para los equipos de calefacción. Debido a la suciedad constante y a la alta humedad, hemos visto demasiados dispositivos que dejan de funcionar mucho antes de lo esperado. Por lo general, lo que provoca esto es una combinación de condensación y polvo en suspensión.
Para solucionar este problema, dejamos de fabricar calentadores “estándar” y comenzamos a incorporar medidas de protección reales en su diseño, como sistemas antivaho y resistencia a las salpicaduras.
La lucha contra la humedad y la suciedad
El problema en los espacios con techos altos es que las temperaturas varían mucho. Eso provoca condensación. Cuando una gota de agua fría entra en contacto con un tubo de cuarzo muy caliente, se produce un choque térmico. Se forman pequeñas grietas, y luego el tubo se rompe.
Solucionamos esto rediseñando la estructura del dispositivo y utilizando un sellador especial. De esta manera, se evita que la humedad llegue al elemento calefactor.
También hay que tener en cuenta el aspecto eléctrico. Hemos mejorado las conexiones eléctricas para que ni el aceite ni las gotas de agua puedan llegar a los terminales. Después de todo, el agua junto con la electricidad provoca cortocircuitos. Nuestros sellos evitan ese problema.
El sacrificio necesario (y por qué vale la pena)
Claro, añadir protectores y sellos significa crear una barrera física entre el calor y el suelo. Esto reduce un poco la eficiencia del calentador. Pero ganamos en durabilidad: el dispositivo puede funcionar un 40% más tiempo.
Prefiero ese sacrificio. Así, paso menos tiempo subiéndome a una plataforma elevadora para reemplazar las lámparas dañadas.
Algunos consejos para quienes trabajan en el campo
Cuando conecte estos dispositivos, asegúrese de que sus soportes sean sólidos. Estos dispositivos tienen estructuras reforzadas, por lo que son algo más pesados que los modelos baratos.
Si trabaja en una planta química o en una fábrica de procesamiento de alimentos, donde el aire puede ser bastante corrosivo, revise los sellos cada seis meses. Además, use conductos con clasificación IP para mantener la resistencia a las salpicaduras.
Y por último: mantenga los reflectores limpios. Una capa de polvo puede reducir la eficiencia del dispositivo mucho más rápido que cualquier problema eléctrico.