
En una línea de moldeo por soplado de alta velocidad, el calentamiento de la preforma es el punto de inicio del ciclo de producción. También es aquí donde con frecuencia aparecen defectos en el producto final. Cuando el perfil de calentamiento no es preciso, se producen paredes de espesor irregular, zonas cristalizadas o cuellos débiles. Todo esto afecta negativamente a la calidad del producto. Por eso desarrollamos una lámpara infrarroja recubierta de oro para PET, que permite mantener un calentamiento constante, incluso cuando se trabajan piezas con paredes delgadas y alto rendimiento.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico Estas lámparas utilizan un reflector recubierto de oro para concentrar la energía infrarroja de onda corta directamente sobre la superficie de la preforma. El resultado es una respuesta rápida y un control preciso de la temperatura en todas las zonas de calentamiento. El recubrimiento de oro aumenta la reflectancia y reduce las pérdidas de calor, de modo que más energía llega al PET y no se desperdicia en calentar el túnel de calentamiento.
Además, estas lámparas tienen un diseño compatible con los módulos de calentamiento existentes en maquinarias de Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI y Nissei ASB. No es necesario realizar modificaciones en los soportes de montaje.
Por qué funciona bien en el moldeo por soplado con estiramiento En este proceso, la preforma necesita un gradiente de temperatura uniforme: una parte caliente y otra más fría. Esta lámpara estabiliza el flujo de calor, lo que reduce las fluctuaciones de temperatura y mantiene la consistencia en el proceso de moldeo.
En la práctica, esto significa menos defectos, menor variación en el espesor de las paredes y tasas de desperdicio más predecibles. La respuesta rápida de la lámpara permite acortar los tiempos de ciclo, y su funcionamiento eficiente reduce el consumo de energía, lo que a su vez disminuye los costos eléctricos por cada mil botellas producidas.
Qué necesita saber La instalación es sencilla, pero la alineación es crucial. Incluso un pequeño desplazamiento del reflector puede alterar el tamaño del área calentada y causar zonas demasiado calientes o frías.
Estas lámparas generan mucho calor, por lo que es necesario asegurarse de que haya suficiente espacio entre ellas y los sensores cercanos. También es importante utilizar conectores adecuados. El recubrimiento de oro es resistente, pero sigue siendo un acabado superficial; por lo tanto, es necesario limpiar el reflector durante el mantenimiento regular y evitar tocarlo, ya que eso acortaría su vida útil.